No sé por qué razón, si será verdad o no. Yo puse toda mi buena intención y creo que eso es lo que cuenta. Lo que no fue no lo será nunca. ¿Por qué nos torturamos así y somos de naturaleza tan nostálgica? Es de necios amarrar un hierro incandescente cuando la piel se nos consume por la quemazón y el dolor, y se queda pegada al metal, deshaciéndonos.
Si es cierto lo que me quieren hacer creer, es esa nube negra que a algunas personas nos persigue durante toda nuestra existencia, a veces más alta, otras veces más baja, y otra vez tan profunda que es imposible desterrarla ni un momento del interior. Quien lo padece me comprende; sólo me queda sonreírle y desearle que sepa qué hacer con ello, "aprovercharlo" si se puede. Según mi buen profesor de Literatura, somos los que poseen el humor (entendido aquí como sustancia líquida núcleo de cada persona y que determina su personalidad) de la "bilis negra", responsable de toda creación artística y literaria auténtica. No es casualidad que mis publicaciones aquí coincidan con los peores días.
Por un breve tiempo salí de mi cuarto oscuro, de consumirme yo sola para conocer la vida de allá arriba. Ha sido un fracaso (según otros un éxito), no siento envidia de aquél que dice que vive y comparte. Les cedo el hueco que he usurpado por dos meses a quien lo sepa disfrutar.
Ahora toca volver a la tumba con nueva mortaja y las flores cambiadas, para volver a desgastarse, ensuciarse y marchitarse conmigo.
Jo... me deprime mucho leerme tus entradas, sobre todo porque me siento impotente en la tarea (que intento llevar a cabo sin demasiado éxito, ^^) de sacarte de tu pozo particular.
ResponderEliminarAis... ¡ánimo!