jueves, 3 de diciembre de 2015

"- ¿Te quedarías conmigo?
- ¿Quedarme contigo? ¿Para qué? Míranos, ya estamos peleando.
- Pues, eso es lo que hacemos. Pelear. Tú me dices cuando soy un hijo de puta arrogante y yo te digo cuando eres una pesada insoportable. Lo cual eres, 99% del tiempo. No me importa lastimarte. Me lo devuelves al instante y regresas a hacer la misma cagada.
- Entonces ¿qué?
- Así que no será fácil, será difícil. Y tendremos que echarle ganas cada día, pero quiero hacerlo porque te quiero. Quiero todo de ti, para siempre, tú y yo. Cada día. ¿Harás algo por mí? Por favor imagina tu vida. 30 años desde hoy. 40 años desde hoy. ¿Cómo se ve? Si es ese tipo pues vete, ¡vete! Te perdí una vez, creo que podría hacerlo de nuevo, si supiera que es lo que realmente quieres. Pero no tomes el camino más fácil.
- ¿Cuál? No hay manera fácil, no importa lo que haga, alguien se lastima.
- Deja de pensar en lo que quiere todo el mundo. Deja de pensar en lo que quiero yo. En lo que quiere él o en lo que quieren tus padres. ¿Qué quieres tú?"
-El Diario De Noah.

jueves, 29 de octubre de 2015

Si lo rechazas ahora, la misión de su vida será salir allá afuera y conocer a la chica más bella y perfecta del mundo solo para intentar olvidarte. Terminará casándose y pasando el resto de su vida con esta mujer. Y se dirá a sí mismo que es perfecta y que debería estar realmente feliz. Y no serás tú.


Donde termina el arco iris. Cecelia Ahern.

Y se hará realidad.





Hello, it's me
I was wondering if after all these years you'd like to meet
To go over everything
They say that time's supposed to heal ya, but I ain't done much healing

Hello, can you hear me?
I'm in California dreaming about who we used to be
When we were younger and free
I've forgotten how it felt before the world fell at our feet

There's such a difference between us
And a million miles

Hello from the other side
I must've called a thousand times
To tell you I'm sorry for everything that I've done
But when I call you never seem to be home

Hello from the outside
At least I can say that I've tried
To tell you I'm sorry for breaking your heart
But it don't matter, it clearly doesn't tear you apart
Anymore

Hello, how are you?
It's so typical of me to talk about myself, I'm sorry
I hope that you're well
Did you ever make it out of that town where nothing ever happened?

It's no secret that the both of us
Are running out of time

So hello from the other side
I must've called a thousand times
To tell you I'm sorry for everything that I've done
But when I call you never seem to be home

Hello from the outside
At least I can say that I've tried
To tell you I'm sorry for breaking your heart
But it don't matter, it clearly doesn't tear you apart
Anymore, ooooohh
Anymore, ooooohh
Anymore, ooooohh
Anymore, anymore

Hello from the other side
I must've called a thousand times
To tell you I'm sorry for everything that I've done
But when I call you never seem to be home

Hello from the outside
At least I can say that I've tried
To tell you I'm sorry for breaking your heart
But it don't matter, it clearly doesn't tear you apart
Anymore

sábado, 24 de octubre de 2015

Del Karma.

¿Por qué te callaste, cuando pudiste hacer algo? Ahora, te lo tienes merecido. Por eso y por todo. No te lo esperabas, ¿eh? Já. Me lo temía, pero no esperaba.

Meses preparándome, para encontrar esto. Tenía un propósito para seguir, y lo único que me queda es caminar por inercia, como un cadáver andante, que ha perdido alguna de sus extremidades por la podredumbre.

Me ahogo, y mucho. No puedo ver más allá. Llevo una semana sin poder leer, no me da la cabeza, y eso es muy mala señal.

miércoles, 5 de agosto de 2015

Ser hipersensible puede ser un don o una maldición. Echando la vista atrás, me doy cuenta de que he centrado mi vida mucho en las relaciones y los sentimientos hacia otras personas. En este mundo posmoderno que solo valora lo que es útil, se me ha tachado de demasiado pasional, de darle demasiada importancia a lo que, a su entender, "no tiene tanta". Pero, no tiene tanta, para quién? Y cuándo? De verdad os sentís con el derecho a juzgar lo que es importante para los demás? La gente que lo vive todo tan intensamente como yo, que somos tan hipersensibles a todo, somos las primeras víctimas de lo que nos sucede y sabemos las consecuencias pero, por lo que a mí respecta, racionalmente no puedo cambiar. Ya me gustaría que el trabajo, los estudios o rascarme la barriga no me atrajera tanto como sentir emociones por otras personas. Digamos que amar me ha traído por la calle de la felicidad y la calle de la amargura a un tiempo, pero de verdad que no puedo cambiarlo.  No podéis mirar con la mismas gafas el mundo porque tenemos grados de miopía distintos, y no negaré nunca que el amor romántico, así como otras ideas preestablecidas en nuestra cultura como ideales (tener hijos, casarse), son eso, ideas cuestionables y que estaría muy bien romper, pero esto es lo que siento, soy una esclava de vuestra construcción social. Después de luchar conmigo misma y de oír en boca de los demás que "no es lo único en la vida, eres muy joven para decir eso o sentirte así", solo puedo decir que la experiencia sí, te hace darte cuenta de lo que "debería" ser mi centro de atención, como apostar por lo estable como el trabajo o aptitudes, hobbies, etc., pero tras mucho pensarlo, creo que solo se me da bien enamorarme, y que en ese u otros aspectos, voy a caer siempre igual. Mis relaciones serán unas más sanas que otras, pero en algún momento quise igual. No soy de las que creen en el amor típico, ni para toda la vida, ni soy la mejor pareja, pero gente, desde mis gafas os digo que si no os dejáis llevar alguna vez y os estrelláis contra el suelo, no habéis sentido lo mismo. Debería existir una profesión sobre esto (debería saber componer o escribir, pero me temo que sería un Alex Ubago). Y oye, hurra por los que son capaces de pasar por la vida sin sentirse tirar del estómago para abajo o para arriba en un torrente de emociones, porque estaréis mucho más estables psicológicamente.

miércoles, 8 de julio de 2015

Necesito escribir porque necesito entenderme.

Lo que ha pasado en los últimos meses escapa a mi comprensión.

Decidí seguir para adelante. Tragarme todo ese amor que parecía solo quedaba dentro de mí y arrancarme al Hombre de Blanco de mis entrañas. Parecía mi compañero vital y yo esperé...y esperé...y no volvía. Así que con todo el dolor de mi corazón, decidí mirar para el frente y ser consciente de que estaba sola.

Tuve que hacerlo.

Y de repente, otro color. Es sorprendente la habilidad que tengo para ver colores nuevos, aun cuando todo alrededor es gris. Tonta, si ya sabías que existía desde hace tiempo. ¿Será necesidad? Me quise agarrar a él porque me sentía a gusto. Tal cual.

Y no lo voy a negar, aunque empezó como una broma, terminé queriendo que fuera verdad. No eran los primeros brazos a los que me lancé tras volver a ser yo sola. Era bonito, y sorprendente. Y me merecía volver a sentirme así, ¿no?

Pero, ¿así, tan fácil, cambiar de color?

No.

Teléfono.

- Pero, ¿por qué me has hecho esto? ¿Por qué después de ti nadie me va a querer? ¿Por qué me siento tan vacía? ¿¿Y POR QUÉ TE LO ESTOY CONTANDO A TI??
- He sido un idiota, yo he provocado esto. Voy a verte.
- No, no deberías.
- No estás bien. Voy.
- Sí, por favor.

Y estuvo conmigo, después de todo. Un día para consolarme mientras yo no sabía lo que estaba pasando. Me sentía mal por él, me sentía mal por mí, pero estaba segura de algo; necesitaba que estuviera allí.

- He sido un idiota. Pero sigo aquí, en realidad nada ha cambiado.
- No.
- Pero...
- No.

¿Tan fácil?

Todos los días, montaña rusa para desayunar. Dudas, por la mañana, reflexión por la tarde y reafirmación de mi posición por la noche y los fines de semana, cuando podía mirar para otro lado y lanzarme a descubrir la novedad.

Borra las fotos, deshazte de los recuerdos. Haz de tripas corazón y disfruta. Pero después del Hombre de Blanco, nada volverá a ser lo mismo. Lo sabes, has perdido la fe. ¿No ves, que además ni siquiera sabes de qué color es esto, que no brillaCierto. Pero calla, mira qué bonito lo que hay delante, disfruta, tonta, no le pongas nombre. La vida es así, la gente viene y va, y nada permanece, todo tiene su inicio, permanencia y final.  Duele, se cura, eres feliz, y vuelve a doler. Y vuelta. Madurar es ser consciente de que desde el principio al final, solo estás tú. Tienes razón.

Mientras, el Hombre de Blanco volvía a manifestarse de forma intermitente.

- Hola, estoy aquí. Sigo aquí.
- Pero es que yo ya no estoy aquí.

Y no lo estaba, no estaba en el mismo lugar. Por aquí, sigue por aquí, que sí, que hay que ir por aquí, no te rindas. Pero algo falla. No estoy bien aquí. ¿Qué color es este, dónde me traes? ¿Y eso qué más da? Lo sabrás. No hay luz. No es necesario. ¿Y si estoy haciendo mal? No mires atrás, continúa. 

- Sigo aquí. Te quiero.
- Y yo...pero no. No es lo mismo. No es igual. Sé feliz.

Silencio. Vacío.

Avión. 8 a.m.

- ¿Es muy pronto para que te despiertes y me pidas que me quede? Después, ya no habrá nada.
- Vete, no se te ha perdido nada aquí

Sigue para delante. ¿Por qué? Porque debes.

Y al final llegas a un sitio en el que no hay nadie. Que no funcionaba, que lo había soltado todo y no tenía nada de vuelta. ¿No debería llenarme, no debería estar bien? En fin, suerte que no has llegado ni a ponerle un nombre. Pues sí.

...mierda, ojalá y me dieran un masaje en la cabeza. Un abrazo, llorar, y un todo va a ir bien.

Silencio. Vacío.

Sabes que eso no puedes hacerlo. Era tarea de el Hombre de Blanco, y no está aquí.

Mierda.


Si estuvieras aquí...solo para abrazarme...

Solo lo piensas porque estás sola. No utilices a la gente. Ya no es igual.

Pero si...

Demasiado tarde.



¿Quizás me sentía vacía y me empeñé en buscar un color distinto? Probablemente. Yo sabía que no me hacía feliz, ¡lo sabía! Pero tenías que caer. ¿De nuevo? Las veces que hagan falta. Pero podría haber sido...No.

Creo que en el fondo me gustó porque era nuevo. Y parecía, parecía bueno. De hecho, lo ha sido, un poco, un ratito.


Y ahora estás lejos, muy lejos, sintiéndote solo, y dejando de quererme.

En el fondo sabes que te lo mereces.

Pues sí.

Vuelves a ser tú. Déjalo estar. 

domingo, 8 de febrero de 2015

No hay hombre de blanco. Ya no lo hay. Lo fue y ya no lo es.

No me lo puedo creer, ¡¡era real!! Era el bueno.

Mi cabeza va a explotar y no para de decir "¡que sí tonta, lo que pasa es que se le ha fundido la bombilla!".

Pues parece que no. Tanto tiempo titilando, amenazando con apagarse, y ahora, cuando parecía que iba a seguir, para bien o para mal, así para siempre, va y se apaga. No sabe si quiere estar encendida o apagada, así que, ante la duda, se apaga. Porque es más fácil, o porque no le importaba tanto seguir encendida. O las dos.

Solo puedo pensar en cosas que pinchan mucho y muy profundo. En cosas que cortan y duelen. Mucho. Que es una mentira, que no está pasando, que es una mala pesadilla y me despertaré en algún momento de hace bastante tiempo tras haber hecho alguna gilipollez y este mal sueño tan solo será una enseñanza de lo que puede ocurrir si sigo siendo gilipollas.

Pues no, resulta que además de ser gilipollas, he tenido mala suerte. O buena. O no se.

Muy mala, qué cojones.

"¿Qué hay, después de esto? ¿Como puedo volver a creer, después de todo?"

No es la primera vez que me lo pregunto, pero nunca ha sido tan aterrador como ahora. NUNCA había tenido una certeza tan grande como que el hombre de blanco iba a seguir ahí, con su sonrisa y amor infinitos, dando luz, paz, tranquilidad y confianza por siempre.

Qué crueldad. Hoy es día 8.